Republicanos impulsan presupuesto enfocados en debate fiscal

WASHINGTON (AP) — En momentos en que los republicanos buscan que la Cámara de Representantes apruebe un presupuesto de 4,1 billones de dólares, su enfoque el jueves era reducir los impuestos a como dé lugar, en lugar de un enfoque más amplio para aminorar el déficit presupuestario.

 

El presupuesto analizado en la cámara baja prevé recortes drásticos a los programas de asistencia social y a las cuentas de las dependencias públicas, pero su verdadero objetivo es servir de antesala a una reforma del sistema de impuestos.

La reforma es la máxima prioridad política de los republicanos y un antiguo anhelo de dirigentes como el presidente de esa cámara Paul Ryan.

El plan contempla recortes por más de 5 billones de dólares en la década siguiente, incluso la idea de convertir al programa gubernamental de asistencia médica para los ancianos Medicare en un programa a base de cupones, quitarle 1 billón de dólares al programa de asistencia médica para los pobres o discapacitados Medicaid en los próximos 10 años y derogar la reforma del sistema de salud aprobada por el gobierno del presidente Barack Obama, conocido como “Obamacare”.

“Es un presupuesto que estimulará a la economía y es un presupuesto que nos ayudará a controlar la deuda”, dijo el republicano Ryan. “Es un presupuesto que reforma al Medicaid y fortalece al Medicare”.

Sin embargo, los republicanos no piensan respaldar su propio plan con leyes requeridas bajo el complicado sistema legislativo de Washington.

En lugar de ello, las propuestas de recortes se limitan a promesas no vinculantes e incluso un recorte simbólico de 200.000 millones de dólares en 10 años, exigido por el movimiento conservador Tea Party, probablemente será anulado en las próximas negociaciones con el Senado.

En cambio, la gran motivación para los republicanos en este presupuesto es su objetivo de reducir los impuestos a corporaciones e individuos y corregir lagunas en el sistema tributario.

Según los republicanos, ello estimulará la economía hasta un crecimiento anual del 3% e impulsará los ingresos fiscales para que se logren equilibrar las cuentas públicas.

Aprobar el presupuesto en la Cámara de Representantes y en el Senado preparará el terreno para la aprobación de la reforma tributaria, ya que facilitará la aprobación de mociones relativas que no pueden ser bloqueadas por los demócratas en el Senado.

Los republicanos emplearon esa misma táctica en su fallido intento por derogar la reforma de salud aprobada bajo el gobierno anterior.